Sociedad: convivir o sobrevivir

educacion-solucion-problemas

“No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho”

Aristóteles

Despertarse temprano diariamente, más temprano de lo que se podría considerar normal, acortando las horas necesarias de sueño para estar descansado y enfrentar el día eficazmente es, quizás, la descripción de un ciudadano que transita anticipadamente la ciudad para llegar a su lugar de trabajo o estudios. Un ciudadano que pertenece a una familia, al pequeño Estado, como padre, hijo, hermano, o cualquier otro parentesco que lo defina dentro del grupo de personas con las que convive a diario. La responsabilidad de convivir en familia, y la responsabilidad de convivir en la sociedad, debería ser el valor habitual establecido en todos como ciudadanos, algo de día a día sin problemas que nos ocupen los pensamientos en hechos futuros intangibles. Una descripción irrealizable de momento, una simple utopía ¿Fue Aristóteles un utópico al definir la ciudad perfecta, o se ha venido desaprendiendo sus teorías de la convivencia perfecta? Vivimos en pleno siglo XXI, y las noticias a nivel mundial nos muestran una migración masiva, legal o no, en busca de calidad de vida, en busca de un lugar donde ser ciudadano no sea un riesgo. No muy lejos de una comparación con los nómadas quiénes migraban en busca de estabilidad, dónde el alimento era el objetivo principal para sobrevivir.


La sociedad ha ido evolucionando con el pasar del tiempo, y la sociedad nómada nos puede servir de breve ejemplo. Ellos migraban en busca de alimentos, y condiciones estables para sobrevivir. Con el tiempo la caza se les hacía compleja, y aprendieron de cosecha; una nueva sociedad nace: la sociedad sedentaria. Hoy en día usamos esa palabra para describir personas que en su cotidianidad evaden el esfuerzo físico, personas flojas. No obstante, la sociedad sedentaria no puede considerarse floja, pues ellos aprendieron a cuidar las plantas y cosecharlas para así tener alimento que pudiera sustituir la comida no conseguida a través de la caza. Un nutricionista nos hablaría de macro-nutrientes; los sedentarios sólo “pensaban en comer”. La educación siempre ha estado inmersa en la vida por muy primitiva que haya sido. Estas sociedades antiguas transfirieron el conocimiento de caza y cosecha a sus sucesores, siendo así una manera de origen de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Es dónde volvemos a un punto de comparación; la sociedad moderna venezolana no valora la educación. La mal llamada “viveza criolla”, el egoísmo, la pérdida de valores nos ha venido hundiendo poco a poco como sociedad. Nos guardamos los secretos de vivir mejor para nosotros mismos, y los demás convivientes que busquen su manera.  No necesitamos estadísticas sino simplemente salir a la calle para encontrarnos con personas “desalmadas”, quiénes sólo tienen entre ceja y ceja, más que sobrevivir, aparentar ser personas que no son; una sociedad sin asociación.


No podemos desligar el hecho que sociedad y educación vienen de la mano desde nuestros inicios como seres humanos. “Cada ser humano es un universo” explicaría El Principito (Antoine de Saint-Exupéry – 1943), pero nos estamos convirtiendo en universos paralelos dónde ni el telescopio FAST, el más grande actualmente, tendría alcance para descubrir la razón de nuestra conducta como ciudadanos de un mismo país. Estamos menospreciando la importancia de la educación dentro de la sociedad. Preferimos vivir aislados en una burbuja mágica, pensando que el problema que se vive en el país se arregla en corto plazo sin ni siquiera un poco de esfuerzo propio. Lev Semionovich Vygotsky, pedagogo bielorruso de inicios del siglo XX, afirmaba la importancia de la influencia del entorno en la formación del niño ¿Se han detenido a pensar alguna vez en el entorno que viven los jóvenes de hoy en día? Ellos serán los adultos en diez a quince años y no podemos pretender dejarlos sin preparación. Tenemos que prepararlos y no como una generación de relevo. De esto se trata una sociedad, de convivir con otras personas bajo normas comunes sin afectarnos los unos con los otros, y es con la educación que se puede reconstruir la sociedad desde su núcleo.


Referencias:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s